|
REFLEXIONES
DEL COMANDANTE “EGO”
“CARTA DEL 2070”
El sobrevivir
pasará a ser una de las metas más importantes en los próximos
100 años.
Sé, por experiencia propia, que cuando nos acercamos a la muerte
por alguna razón - accidental o por enfermedad - cambian nuestros
anhelos. ¿Valoramos este todavía milagroso presente - para
algunos de nosotros -en donde abrimos la canilla y sale agua, accionamos
un botón y se hace la luz, gatillamos el “magiclic”
y se prende la hornalla? Todo tan simple y tan cotidiano... el oxigeno,
que ya me lo olvidaba porque (aún) no me lo trae el sodero; la
salud, que suponemos muchas veces tácita. Ni hablar del tiempo,
que ya se me hizo tarde.
¿Reconocemos los verdaderos valores?
“Mercado
de valores”
¿A
cuánto cotizará el cm3 de oxigeno? ¿El agua? ¿El
tiempo? ¿La verdura? ¿Cuánto cotiza hoy estar mental
y corporalmente sano? ¿Será la salud la verdadera libertad?
La energía solar es sin duda una de las más importantes
del planeta, sin embargo no se utiliza como tal ¿será que
no se puede cotizar para su explotación?
Me llegó hace poco un correo electrónico: “CARTA DEL
2070” - un relato fuerte acerca de las posibilidades de futuro (¿?)
-Y ME PARECIO TREMENDO. Sobre todo porque en realidad es casi optimista
desde el punto de vista presente, ya que muchas de las terribles cosas
que en esa carta describen para el “2070”están sucediendo
HOY.
Esa carta del 2070 nos esta dando un tiempo que en realidad no conocemos
y que en términos cronológicos es absolutamente relativo.
Los tiempos ya no son los mismos, estamos en un embudo de tiempo acelerando
el pulso: cada vez todo más rápido. Es en esa plena aceleración
donde nos estamos quedando sin tiempo cronológico. Todo es cada
vez más veloz.
¿Llegaremos finalmente al eterno presente, hogar del yo soy?
Tal vez lleguemos a decir “para qué me apuro si ya estoy
aquí”.
Pero hoy estamos en una encrucijada: hemos empezado a pintar el planeta
desde la puerta hacia el rincón. ¿Cómo hacer para
salir sin mancharse?
No será tarea sencilla poder cambiar algunos centros de atención
y reconocer los verdaderos valores.
SER HUMANO
en peligro de extinción. Sin ser extremista ni alarmista, es necesario
hacerse cargo de una realidad objetiva ya casi obvia.
Tal vez esté influenciado por los medios masivos que me hacen notar
lo dormidos que aun estamos, porque después que se inunda, se construyen
represas; después que se incendia, se compra matafuegos…es
lógico que se me ocurra que nos puede pasar lo mismo con el planeta
que habitamos. El recalentamiento del planeta ya es un hecho. Lo más
interesante de todo esto, es que somos nosotros mismos los que estamos
acelerando el proceso. ¿A quién le vamos a echar la culpa?
Por supuesto que siempre se puede encontrar un culpable, cagarlo bien
a palos para quedarnos tranquilos.
Pero ¿y ahora? ¿Quién es el culpable? ¿Nos
dejamos estar?
No voy a ser yo el primero en comentar cuántas manifestaciones
climáticas se están sucediendo, ni qué otros fenómenos
“naturales” estamos presenciando; también es obvio.
En el sistema
de valores, nuestros “intereses” están todavía
puestos en la virtualidad del dinero, por lo tanto, que contamine, destruya
o malgaste los recursos naturales, no nos provoca ninguna reacción
de alerta; mientras el negocio sea rentable todo va bien.
Sin embargo, se podrían prevenir catástrofes urbanas de
magnitudes importantísimas.
Si alguno de los sistemas que creemos infalibles colapsara, por la razón
que fuera (recalentamiento global, tormentas geomagnéticas, polución,
contaminación, desmonte, desequilibrio ecológico u otro
fenómeno “natural”); si esto ocurriese por ejemplo
con la electricidad, la transición de una energía a cualquier
otra, tomaría un tiempo que podría ser fatal para los habitantes
de las grandes ciudades, ya que dependemos totalmente de la corriente
alterna.
Imaginemos una ciudad sin luz, aeropuertos y bancos sin sistemas, supermercados
sin heladeras, grandes edificios sin luz y sin agua. ¿Cuánto
tiempo aguantaría una ciudad en ese estadio? Sólo en ese
momento entenderemos la magnitud de la catástrofe.
El prevenir algunas de estas posibles manifestaciones de la idiotez humana,
es todavía una esperanza también humana.
Solamente deberíamos empezar a despertar a esta otra realidad y
descubrir si realmente estamos persiguiendo los verdaderos valores, si
es que reconocemos cuáles son esos valores o cuánto colaboramos
para mantener todo tal cual está.
Este es un tiempo de crisis, de posibilidad de cambios. Cuando no se sabe
por donde empezar ni quién empieza.
Yo por ejemplo, en unos minutos más voy a poner en marcha nuevamente
el motor a explosión de mi vehículo, y me iré a cubrir
mis ocupaciones, preocupándome más o menos acerca del porcentaje
en que estoy influyendo sobre el medio ambiente.
EL
COMANDANTE EGO FIN
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
“LA
MENTIRA”
ESTAMOS EN PRESENCIA DE LA MENTIRA COMO ESPECTADORES
COMO UNA PELICULA AJENA A NOSOTROS
NOS GUSTE O NO, LA MENTIRA APARECE POR TODOS LADOS
A PESAR DE NO QUERER VER, LA MENTIRA NOS ATRAVIESA
PORQUE VIVIMOS EN UNA ESTRUCTURA BASADA EN LA MENTIRA
HOY ESTAMOS PERPLEJOS RE-CONOCIENDO LA VERDAD EN CADA MENTIRA
¿CUALES SON LOS VERDADEROS VALORES?
EQUILIBRAR EL PROCESO –MENTIRA-VERDAD- ES LOGRAR LA OBJETIVIDAD
COMENZARÉ CON MI PROPIA HONESTIDAD HACIA
EL OTRO -YO-
YO SOY VERDAD Y ESTOY VIVO, AQUÍ ME QUEDO
PORQUE LA GRAN MENTIRA
SE ESTA DERRUMBANDO
|